13 marzo 2008

El diseño de la retícula base

Lo primero que todo diseñador gráfico debe tener en cuenta antes de proceder a crear la retícula (base sobre la que se asientan los elementos gráficos) es el objetivo de comunicación gráfica que se pretende. Es un proceso previo de comprensión y conceptualización de la esencia del tipo de mensaje a transmitir y el estilo de comunicación que se quiere conseguir. Así, por ejemplo, la retícula quedará condicionada a las características del documento gráfico de que se trate, de tal manera que un libro de lectura tendrá una retícula muy distinta a una revista de modas, un periódico o un folleto publicitario. Adicionalmente, la cantidad de fotografías o ilustraciones a utilizar en la página y la tipografía serán condicionantes en el proceso de creación de la retícula.


La retícula más simple es la de una sola columna con márgenes iguales en todos sus bordes. Sobre esta base de una sola columna el diseñador puede elegir diferentes variantes en el tamaño de los márgenes, en función del documento gráfico de que se trate o de consideraciones como la facilidad de lectura, elegancia en la representación de los bloques de texto o requisitos de encuadernación. Normalmente, este tipo de retícula se usa para libros tradicionales de lectura, como novelas, aunque, por supuesto, tiene otras muchas aplicaciones.



Las posibilidades de disposición de elementos gráficos en una retícula de una sola columna son muy limitadas y, en general, se muestra más rígida que otras variantes de retícula. Lo que, en todo caso, el diseñador debe tener en cuenta es que la variedad de opciones, entre las que puede elegir con respecto a los márgenes de los bordes para retículas de una sola columna, crearán en cada caso sensaciones de lujo, tensión, formalidad o informalidad y proporcionarán al tema expuesto énfasis diferentes.
El diseñador puede elegir, es una opción personal y resultado de su inspiración, entre un tipo de retícula u otro, siempre y cuando cumpla los requisitos del encargo que se le ha realizado, que siempre debe seguir unos objetivos de comunicación gráfica. Pero antes de abordar la elección de una retícula u otra, se deben tener en cuenta las características del papel sobre el que se va a imprimir y su tamaño. Antes de sentarse en el ordenador e iniciar el proceso de definición de la retícula, se deben realizar algunos bocetos sobre papel, manipular físicamente el mismo y probar con diferentes formatos, hasta lograr conceptualizar y concretar aquello que se va a realizar.

Estos contenidos pertenecen al "Curso práctico de diseño gráfico".por Milko A. García Torres |Ediciones Génesis S.A., Madrid

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