09 marzo 2009

La propaganda

No es lo mismo hacer publicidad que propaganda (aunque a veces nos encontramos con clientes que nos piden que hagamos los segundo) y la diferencia está en una pequeña, pero crítica cuestión.

Si bien ambas comparten parte de sus acepciones según la R.A.E. :

Propaganda . (Del lat. propaganda , que ha de ser propagada).

  1. f. Acción o efecto de dar a conocer algo con el fin de atraer adeptos o compradores.
  2. f. Textos, trabajos y medios empleados para este fin.
  3. f. Congregación de cardenales nominada De propaganda fide, para difundir la religión católica.
  4. f. Asociación cuyo fin es propagar doctrinas, opiniones, etc.
La propaganda, cuando es utilizada de forma no ética, es en realidad un modo de desinformación y censura y usa la metodología de la retórica para convencer a los destinatarios de la misma. En el sentido político del término se desarrolló fundamentalmente en el siglo XX con la Sociología moderna y la consolidación de la sociedad de masas. El ministro de propaganda de Adolf Hitler, Joseph Goebbels, sociólogo, lo primero que hizo para llegar al poder fue apoderarse de los medios de comunicación de masas para adoctrinar al pueblo con propaganda política. La famosa frase de "Una mentira repetida mil veces se transforma en una verdad" refleja ese modo de proceder.


Publicidad .
  1. f. Cualidad o estado de público.
  2. f. Conjunto de medios que se emplean para divulgar o extender la noticia de las cosas o de los hechos.
  3. f. Divulgación de noticias o anuncios de carácter comercial para atraer a posibles compradores, espectadores, usuarios, etc
La cuestión diferencial la encontramos en la cuarta acepción del término propaganda, que considera que es la acción de "propagar ideas o doctrinas".

Es decir y resumiendo, ambas formas de comunicación tratan de hacer público un mensaje, con el fin de convencer al receptor, pero la propaganda lleva implícita una carga ideológica en su mensaje que no incorpora la publicidad. Por eso se habla de propaganda política y no de publicidad política, y por eso a los publicitarios no les gusta definir su trabajo como propaganda.

No hay comentarios: