15 febrero 2011

Tips para el diseño de carteles

En principio, el cartel debe establecer una comunicación directa para llamar la atención. El volumen de información que soporta puede variar entre muy poco y mucho, pero en todos los casos el impacto debe ser inmediato, para que el target potencial se tome la molestia de ver el contenido del cartel.



1. ¿Qué es exactamente lo que se quiere comunicar?
Hay que tener una idea clara de lo que se quiere decir. Sintetizar sobre todos los aspectos de la información y aislar el elemento principal, el que sea capaz de transmitir más directamente el mensaje.
2. ¿Es la imagen clara y expresiva?
La idea central se presenta con una imagen o mediante un texto. Las que se presten a equivocación deben ser rechazadas. La imagen puede ser humorística, dramática o abstracta: lo importante es que comunique la idea rápidamente y con exactitud.

3. ¿Funciona bien el texto?
¿Es la información más importante la que más destaca? ¿ El resto esta presentado en una secuencia lógica, en el tamaño, el tono y la posición correcta? Hay que llevar al lector de un elemento del mensaje al siguiente, en orden de importancia; si en cualquier punto la información esta confusa, la eficacia del cartel se verá disminuida.

4. ¿Mirarías el cartel dos veces?
Por desgracia, la satisfacción de todas las condiciones enumeradas no garantiza que el diseño no sea aburrido e ineficaz. El diseñador es quien debe aportar esa chispa que lo ilumine y lo haga destacar. Fuera de esos criterios básicos, el cartel no obedece a ninguna ley. Los buenos diseños son el resultado de la imaginación, de la originalidad y del análisis acertado de la información que quiere comunicarse. Puede, y debe, echarse mano de cualquier recurso, porque lo más importante es que el cartel se haga notar y llame la atención rápidamente.

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