22 julio 2013

Sobre la tipografía Comic Sans

En el número 35 de la revista Esquire de edición española, el editor Andrés Rodríguez diserta en el prólogo sobre la importancia de las fuentes tipográficas. Esquire es una publicación internacional mensual de temática masculina con una excelente diagramación. Este refinado aspecto de sus páginas es según Andrés Rodríguez lo que hace a sus lectores unos amantes de las tipografías.
Todos hemos invertido más o menos esfuerzos a la hora de desarrollar nuestra propia caligrafía, la que utilizamos al escribir a mano. Sin embargo, en general, no mostramos el mismo empeño a la hora de escribir con el procesador de textos de nuestra computadora. La mayoría de las personas no pasan de conocer dos o tres tipografías distintas (Times New Roman, Comic Sans, Arial, Tahoma, ...). El recordar un gran número de ellas (y menos aún el saber cuando deben utilizarse) no es algo que la mayoría crea importante. La elección de la tipografía es sin embargo de vital importancia, y éxitos como el de Esquire lo demuestran.

Por eso el tema puntual es sobre la tipografía más odiada por los diseñadores, la Comic Sans. Desarrollada por Vincent Connare para Microsoft, su uso es una pandemia de difícil erradicación. Cada tipografía debe usarse tan sólo en un contexto determinado y en palabras de su diseñador, Comic Sans fue desarrollada exclusivamente para ser incluida en ambientes infantiles. ¿Alguien ha encontrado algún libro adulto escrito con esta tipografía? ¿Puede alguien pensar en algún logotipo empresarial (de éxito) que la utilice? Si hasta su propio padre reconoce haberla creado para rellenar los bocadillos de un software (Microsoft Bob, séptimo peor software de la historia según PC World Magazine) en el que un perro llamado Rover (más tarde Ruffo, el inútil perro amarillo ayudante de búsqueda en Windows XP) se dirigía a niños. Si la segunda palabra que sugiere Google al escribir Comic Sans es odio. Incluso hay una reseña relativa a sus críticas en la propia Wikipedia. ¿Por qué esta manía de usarla para todo?

Comic Sans es el ejemplo perfecto de los problemas derivados del uso excesivo de una tipografía. No obstante, puede sacarse partido de este mal endémico, y es que en un mundo tan poco instruido en estos lares, el no utilizar nunca Comic Sans ya demuestra estilo. Una recomendación personal, si puntualmente necesitas usar Comic Sans, pensalo dos veces, y si no hay más remedio, utiliza Marker Felt.

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